Producciones del ganado vacuno


Sus primeras funciones fueron para el trabajo y la producción de carne y de leche, además de aprovecharse los cuernos, el cuero o los excrementos como fertilizante o combustible.

También se han usado en espectáculos taurinos, ya desde antes de Cristo, como lo atestiguan las pinturas de la civilización cretense. Los bóvidos apasionaron al ser humano, para quien el toro es un símbolo de fuerza y de fertilidad, por lo que estos animales han estado presentes en numerosas creencias y religiones. En la antigua Roma el toro era un animal sagrado que se usaba en sacrificios y el examen de su hígado se consideraba un presagio o augurio. Son parte integrante de la cultura occidental, y se les puede encontrar como tema de inspiración de pintores y escultores, como personajes de historietas, de películas o de anuncios publicitarios.

Las hembras solo producen leche después de haber parido y si son ordeñadas regularmente; habitualmente se utiliza el sistema de inseminación artificial cada año y medio o dos años para que vuelvan a parir y que así puedan seguir produciendo leche.

La práctica del ordeño se inició poco después de la domesticación, hace unos 10 000 años, en el Oriente Medio. Pronto se convirtió en un algo esencial para la supervivencia de algunos pueblos. Así se puede ver hoy en día en los fulani, pueblo nómada de África central, que basa su modo de vida casi exclusivamente en el ganado, fundamentalmente bovino (cebús), viajando sin cesar con sus rebaños de vacas que los abastecen de leche, base casi exclusiva de su alimentación y que consumen cada día bajo diversas formas. En Europa, la leche estuvo ausente de la cocina de la antigüedad, pero progresivamente fue adquiriendo importancia con el paso del tiempo, primero en el mundo campesino, constituyendo una importante fuente de alimento, y luego para el resto de la sociedad, con el desarrollo de productos derivados como la mantequilla. Durante el siglo XX, la leche se convierte en un producto de consumo habitual a medida que la producción se industrializa. Las granjas lecheras se fueron haciendo cada vez más productivas, al tiempo que se mejoraba la higiene de la leche. El gran avance generado por los tratamientos de conservación ayudó a la generalización del consumo cotidiano de leche.

La leche puede transformarse en productos lácteos muy diversos, como el queso, la mantequilla, la crema de leche o el yogur. En la actualidad existe una importante industria desarrollada en torno a la producción de leche, de su transformación y de su distribución.

La carne de vacuno puede tener dos orígenes principales, bien como un subproducto de la producción lactea, una vez que el ganado ha finalizado su etapa productiva en este sector se destina al aprovechamiento cárnico, o bien la cría de ganado específicamente con destino a la producción de carne.

Otra de los usos tradicionales del ganado bovino es su utilización como animales de tiro, pues tienen una gran capacidad de trabajo y son resistentes al esfuerzo. Generalmente se utilizan los machos, y más a menudo bueyes, que son machos castrados, aunque las vacas también son una buena alternativa, pues, a pesar de que su fuerza de tracción sea menor, pueden proporcionar leche, además de nuevos terneros.

El ganado vacuno también puede tener otros aprovechamientos por parte del hombre, además de los tres principales citados anteriormente (producción de leche, producción de carne y como animal de tiro).

Su excremento es un buen fertilizante y se utiliza como abono orgánico, o puede mezclarse con arcilla o barro para hacer adobe, y también se utiliza, una vez seco, como combustible para hacer fuego. Ciertos pueblos de ganaderos nómadas o seminómadas de África, particularmente los masái, recogen sangre del ganado para su consumo mediante una punción en la vena yugular, lo que les aporta un complemento alimentario sin necesidad de matar a sus animales. Esta sangre también tiene un papel importante en las ceremonias y cultos de estas etnias. Existen estudios que indican la posibilidad de utilizar la hemoglobina bovina como sustituto de la sangre humana. Sus cuernos se utilizaron durante mucho tiempo para la fabricación de botones o de peines, y son muy utilizados en cuchillería para los mangos de navajas y cuchillos.

El cuero bovino se utiliza habitualmente en marroquinería. La piel del ganado vacuno, después de su procesado, curtido y teñido se usa para hacer prendas de vestir, cinturones, botas, calzado, bolsos, carteras, monederos y billeteras.

En la Edad Media, se usó la piel del ganado vacuno, junto con la de oveja o cabra, para hacer los pergaminos. Estos se confeccionaban con pieles de animales jóvenes, quedando sólo la dermis y eliminándose la epidermis y la hipodermis durante el proceso de manufactura. El pergamino de mayor calidad era la vitela, fabricada con pieles de animales nonatos o recién nacidos que se reservaba para los códices más lujosos. En cambio, el pergamino más basto se suele utilizar para hacer tambores, panderetas o similar.

Incluso el ganado vacuno ha tenido usos médicos. La primera vacuna descubierta fue la usada para combatir la viruela por Edward Jenner en 1796, y debe su nombre al hecho de que las ordeñadoras de la época que estaban en contacto con la viruela de vaca o viruela bovina era menos patógena que la humana, lo que hacía que estas personas se inmunizasen y no contrajesen la viruela humana.

También se utilizan en actividades de ocio, como la tauromaquia y sus diversas variantes, un espectáculo que nació en España en el siglo XII y que se practica también en Portugal, sur de Francia y en algunos países de Hispanoamérica, como Colombia, Ecuador, México, Perú o Venezuela. El toro también se utiliza en deportes como el rodeo estadounidense, o el rodeo chileno, donde tiene la consideración de deporte nacional desde 1962.

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