El giro lingüístico en filosofía jurídica


El problema del lenguaje ha sido un tema fundamental en la filosofía del siglo XX. Los modelos hermeneúticos hacen hincapié en ello, con un carácter puramente instrumental.

La crítica fundamental al positivismo venía por su manera de entender el lenguaje. La hermenéutica, como forma de interpretar textos, exige una compenetración entre lenguaje y mundo.

Al contrario de lo afirmado por los positivistas, el sujeto se halla inscrito en un marco cultural e histórico que no puede obviar o manipular por procedimientos lógico-científicos. Lo jurídico ha de entenderse como una praxis. Si entendemos la filosofía como una ciencia, atendiendo a los medios, nunca a los fines, llegaremos a una alienación del sujeto por ese supuesto positivismo científico.

La posición hermenéutica debe negar cualquier pretensión de una ciencia axiológicamente neutra. No podemos despejar a una situación de su contexto y situación histórica.

Tras el camino abierto por la hermenéutica jurídica surgen dos importantes corrientes:

1) La tópica y retórica jurídicas. Tenían gran tradición en la cultura occidental, expuestas sus bases por Aristóteles. La tópica no es una ciencia, sino una invocación al diálogo. La retórica sería la exposición de los diversos tópicos en un razonamiento para provocar determinados efectos en un auditorio. Theodor Viehweg y Chaïm Perelman son dos de sus referentes actuales. La reflexión sobre la llegada del nazismo tras una victoria electoral promueve formas de diálogo y consenso. El derecho no ha de ser estudiado desde una perspectiva científica, sino retórica, por su naturaleza consensual, sólo alcanzable mediante técnicas de argumentación.

2) La teoría de la argumentación jurídica. Según esta tendencia, el proceso de decisión jurídica requiere una fundamentación racional, que como sostenían los positivistas, no se sitúa en la mera ley. Debe existir un procedimiento racional de argumentación, que se sustente en un consenso argumentativo. La actividad jurídica no es meramente técnica o mecánica, sino pragmática, a través del diálogo. Representantes de esta tendencia son Ronald Dworkin y Robert Alexy. Se reclama un nuevo retorno al derecho natural, por tanto tiene una orientación iusnaturalista.

Ronald Dworkin
Ronald Dworkin sostiene que la interpretación jurídica ha de ser
por principios éticos y políticos a partir de los precedentes judiciales.

Son corrientes que tratan de dar respuestas a fenómenos actuales como la globalización y la crisis del estado social.



Filosofía del Derecho

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