El multiculturalismo


La inmigración ha sido una constante en la historia de la Humanidad. Sin embargo, la situación ha cambiado sustancialmente en los últimos años. Por un lado, los países de acogida no son proclives a la aceptación de la inmigración, y, por otro lado, los inmigrantes no están tan dispuestos a integrarse en la cultura del país receptor.

La Declaración de Derechos Humanos de 1948 establece el derecho a la propia cultura, sin embargo en algunos casos, la cultura puede colisionar con los derechos humanos, como es el caso de la poligamia o la ablación del clítoris. Surge el problema de la integración de las minorías y la dificultad de unir el respeto a la diversidad de culturas con los valores propios de una democracia que respeta los derechos humanos.

Para Habermas se debe a la crisis del estado nacional. El estado nacional surge tras la Revolución Francesa, sustituyendo los lazos existentes entre los ciudadanos en el Antiguo Régimen por valores propios y derechos de una sociedad civil. Para Rousseau y Kant, los destinatarios del derecho deben ser también los autores. La nación surge como el espíritu de un pueblo (Volkgeist en alemán). Para Habermas, la nación moderna sustituye los antiguos lazos corporativos por lazos de solidaridad.

Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau

La exclusión del otro, en términos nacionalistas, tiene tres formas:

1) El rechazo a otras naciones.

2) Dentro del estado nacional, el rechazo a los que aspiran a convertirse en comunidad.

3) En un estado independizado, el rechazo a los que buscan asimilarse a la antigua nación.

Por tanto, el estado se puede concebir como Estado-nación o Estado-cultura.

En todo este tema, se dan procesos centrífugos y centrípetos, con dos corrientes:

- Una que busca la universalización de los derechos y la cooperación e integración transnacional.

- Otra, que busca la diversidad.

Entre ellas hay formas intermedias.

De esta manera, los derechos a nivel internacional, serían concebidos:

- Por una parte, como algo general y abstracto.

- Por otra, algo sustancial, al que todo ser humano debe tener derecho.

Ambas posturas tienen sus ventajas e inconvenientes:

1) La aspiración universal a los derechos de forma irrenunciable tiene la ventaja de proteger legislativamente a los seres humanos, pero como desventaja el chocar con aspectos culturales, que paradojicamente son más deseados en algunos grupos.

2) El reconocimiento de formas culturales refuerza la cohesión de los grupos, evitando sentimientos de frustración, pero también provoca desigualdades con otros, convirtiéndose a veces en ghettos culturales.

Para poder ejercer esa libertad habría tres formas de hacerlo:

1) El liberalismo radical. Concibe al ciudadano y al Estado relacionados por una forma contractual. Es una forma individualista. El Estado debe proteger los derechos.

2) El liberalismo moderado promueve una participación más activa de la sociedad. Se halla cercano a perspectivas socialdemócratas.

3) El modelo comunitarista reconoce por completo las diferencias. Al haber sido educados en una cultura concreta carecemos de posibilidad de enjuiciar de una manera absoluta las ventajas e inconvenientes de hacer nacido en otra.

En todo caso, ni hay liberalismo puro, ni comunitarismo absoluto.

Todo esto subyace en la tensión entre identidad y diferencia. Un modelo superador del multiculturalismo sería el pluriculturalismo, instrumento de comunicación entre culturas. Gadamer afirma la hermeneútica es aceptar que los otros puedan tener razón.



Filosofía del Derecho

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