Mesopotamia: Babilonia, Hatti, Mitani, Asiria

Arqueros asirios

Mesopotamia es la zona de Oriente Medio entre los ríos Tigris y Eúfrates. Fue una de las zonas donde surgieron las primeras civilizaciones

En el siglo XVIII a. de C. Hammurabi asciende al trono de una ciudad hasta entonces poco importante: Babilonia, iniciando una política expansionista y conquistando varias ciudades. En ese mismo siglo, tribus nómadas como los hurritas empiezan a invadir la zona, ayudados militarmente del caballo. Se desconoce con certeza el origen de los hurritas, aunque se piensa que no eran de cultura indoeuropea, aunque hubiesen estado en contacto con los iranios, de los que probablemente aprendieron la doma del caballo.

Otra invasión fue la de los hititas, de lengua y origen indoeuropeo. Perfeccionaron el carro de combate a caballo y dominaron la forja del hierro. Una hipótesis localiza su origen en las estepas del sur de Rusia. Ocuparon la península de Anatolia en el siglo XVII a. C. en la zona conocida como Hatti.

Hacia el 1600 a.C. los hurritas estaban asentados al sur de Anatolia, en el reino de Mittani, subyugando a los asirios, pueblo establecido en el norte de Mesopotamia, y expandiéndose hasta el Antiguo Egipto, donde fueron conocidos como hicsos. Por otra parte, los hititas continuaban su expansión en Anatolia. El enfrentamiento fue inevitable y favorable a los hititas, que por otro lado, se expandieron en Mesopotamia, tomando la ciudad de Babilonia.

Sobre el año 1580 a.C. los hicsos (hurritas) fueron expulsados de Egipto y Babilonia se recuperaba derrotando a Mittani y obligándolo a pagar tributo, que iría palideciendo. Tras una crisis por sangrientas intrigas, los hititas se recuperaban y se expandían. Los imperios hitita y egipcio se enfrentarían en la batalla de Qadesh en el año 1274 a.C. sin una clara victoria por ninguna de las partes.

Los asirios también se expandían y en el siglo XVI a.C. atacan Mittani, saqueando su capital y conquistando su territorio durante treinta años. Se expanden hacia el sur enfrentándose a la Babilonia casita y venciéndola.

Hacia el año 1200 a.C. Mesopotamia iba a sufrir una gran convulsión, la llegada de unos pueblos invasores, procedentes del Mediterráneo, los llamados Pueblos del Mar, que poseían las técnicas del hierro y el bronce, iban a entrar violentamente en la zona. Acabarían con el Imperio Hitita, ya debilitado por los ataques asirios. Atacarían a Egipto, mermándolo, pero sobreviviendo a su embestida. Acabaron con numerosos estados y ciudades, no sólo en Mesopotamia, sino también en el Mediterráneo. Su origen hoy día sigue siendo controvertido, especulándose sobre su origen griego o huidos de las guerras micénicas.

Asiria resistió a los Pueblos del Mar y se hizo fuerte, muy fuerte, endureciendo su ejército y alcanzando altas cotas de crueldad. Los pueblos o ciudades que se resistían a ser conquistados sufrían una devastación total: asesinatos, muertes, violaciones, torturas como empalamientos, mutilaciones, desollamientos, etc.

Construí un pilar enfrente de la puerta de la ciudad, desollé a todos los jefes que se habían sublevado, y cubrí el pilar con sus pieles. Algunos los mandé a empalar sobre estacas y a otros los até a postes alrededor del pilar. Corté las extremidades de los oficiales que se habían sublevado.  A muchos cautivos quemé en el fuego, y a otros los dejé vivos como esclavos.  A unos le corté la nariz, las orejas y los dedos, y a muchísimos otros ordené que le sacaran los ojos.  Hice un gran pilar con cautivos vivos y otro sólo de cabezas.  Inserté las cabezas en estacas y las clavé alrededor de la ciudad. Sus jóvenes y doncellas fueron consumidos por el fuego. Al resto de sus guerreros dejé que se murieran por la sed en el desierto del Éufrates

Quien habla así es el fiero rey Asurnasirpal II, del siglo IX a.C., que realizó catorce devastadoras campañas militares. Sus aterradoras palabras se hallan inscritas en la piedra de sus palacios.

¿Podría sobrevivir un imperio así, basado en la destrucción y en la crueldad?

El Imperio Asirio era fuerte y poderoso, pero con tanta opresión y violencia no era amado, ni admirado, por el contrario, era odiado y aborrecido. Basta que unos nuevos invasores, los partos, pueblo indoeuropeo relacionado con los escitas, iranios que darían lugar al Imperio Persa, se unieran a los autóctonos que añoraban el esplendor de Babilonia, en el siglo VII a, C, para que los que habían causado tanta devastación y violencia ahora fueran los que la sufrieran.

La destrucción de Nínive, la capital del Imperio Asirio, duró un mes y no quedó piedra sobre piedra. Cuando Alejandro Magno, tras vencer al Imperio Persa, llegó a Nínive, sólo vio un erial. Ya nada quedaba de la que fuera majestuosa capital de los asirios, ni murallas, ni palacios, ni tan siquiera humildes construcciones. Habrían de pasar muchos siglos, hasta el año 1845, para que salieran a la luz tras excavaciones arqueológicas las ruinas de tan orgullosa ciudad., de la que la Biblia dice que era tan grande que hacían falta tres días para recorrerla. Así acababa una era de guerra y destrucción en una región asolada por la violencia.


1. Babilonia

- Lectura: Wikipedia. Imperio babilónico



2. Hatti

- Lectura: Wikipedia. Hatti


3. Mitanni

- Lectura: Wikipedia. Mittani


4. Asiria

- Lectura: Wikipedia. Asiria




Historia Antigua de Oriente y Egipto

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