El transporte urbano del futuro: eficiente y ecológico

Tráfico en Nueva York

La concentración de la Humanidad en grandes ciudades ha conseguido centralizar y proporcionar servicios y trabajo a una gran parte de la población, pero a costa de un mayor deterioro ambiental y de calidad de vida. Muchas grandes urbes en nuestro planeta tienen más habitantes que muchos países, así como ejemplos, Cantón tiene alrededor de 40 millones; Ciudad de México unos 20 millones, como Bombay, Nueva York y Pekín; Moscú sobrepasa los 10 millones, al igual que París; y sobrepasando ampliamente los diez están Buenos Aires y Londres.

En las grandes ciudades, el desplazamiento es uno de los principales problemas para los ciudadanos. La congestión del tráfico, debido a la concentración de personas y actividades, causa contaminación, estrés, ruido, entre otros graves problemas. La contaminación por smog fotoquímico y óxido de nitrógeno, además del deterioro de la calidad del aire, provoca enfermedades pulmonares en personas vulnerables. El estrés, por falta de tiempo y ansiedad para cumplir los horarios, es la causa de una importante pérdida de calidad de vida, por no hablar de los riesgos para la salud, como infartos o enfermedades cerebrovasculares. El ruido genera ansiedad, falta de sueño, irritabilidad, y a la larga puede perturbar la salud psíquica. Son sólo tres problemas, de los muchos que puede provocar esta situación, ya que además se pueden producir pérdidas económicas, accidentes de tráfico, etc.

Por todo ello ha surgido el concepto de movilidad sostenible, que intenta superar todos estos problemas, aunando eficiencia en el transporte urbano con una política ambiental respetuosa, que minimice la contaminación y otros problemas asociados, como el ruido.

¿Cómo resolver los problemas de movilidad urbana?

El uso del automóvil particular ha congestionado las vías urbanas, hasta ser la principal fuente de contaminación, estrés en el transporte y congestión viaria. Muchas ciudades han limitado su uso o incluso lo han prohibido en ciertas zonas o para ciertos residentes. Otras alternativas, a nivel particular, son las bicicletas, pero tienen sus limitaciones, como no ser aptas para personas muy mayores o no ser adecuadas cuando hay mucha lluvia o hielo.

La descongestión de la superficie se ha intentado aliviar con el metro o ferrocarril subterráneo metropolitano. Normalmente va soterrado, pero también puede funcionar de forma elevada, como en Chicago o Lima, o a nivel de calle, como en Ciudad de México. Pero no es un tipo de transporte público que esté exento de problemas. Además de ser muy cara su construcción, conlleva el problema de su utilización y construcción subterránea, modificando el ya alterado ecosistema urbano. Todos estos condicionantes le hacen viable sólo para ciudades grandes.

El tren ligero es otra posibilidad parecida, pero alternativa, al metro. El problema es que siendo más barata su construcción que la del metro, la opción sigue siendo cara. Además ocupa superficie que podría destinarse a los peatones o medios de transporte alternativos.

El autotren es una opción entre el transporte particular por automóvil y el tren. Tiene numerosas ventajas, ya que permite un transporte elevado de viajeros, a un precio rentable, al tiempo que libera numerosa superficie. Sin embargo, sus especiales características son para casos puntuales, como infraestructura subterránea o derechos de vía restringidos.

El monorriel es similar a un tren, pero discurre por un sólo carril. Es una interesante alternativa cuando la infraestructura está congestionada y se necesita transportar al menos 20.000 pasajeros por hora. Al ser elevado requiere gastos de construcción, pero tiene enormes ventajas: no congestiona el tráfico, no contamina y es silencioso.

El teleférico puede ser una opción en zonas montañosas o con un elevado desnivel, pero tiene numerosos inconvenientes, como son los pocos viajeros que permite desplazar, la escasa velocidad y posibles problemas por condiciones climatológicas adversas, como el viento.

También hay opciones que mejoran medios convencionales, como los autobuses de vías y carriles confinados. Es una buena opción cuando existe suficiente superficie.

Resolver el problema del transporte en las urbes es un importante reto para las autoridades, siendo la responsabilidad no sólo de estas, sino también de los ciudadanos, todo con vista a lograr eficaces medios de transporte de personas en un entorno saludable y respetuoso desde el punto de vista ambiental.


Terra

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