Interpretación dinámica de las icnitas de dinosaurios

Icnitas en Yacimiento de Valdeté

Icnitas

Una icnita es la huella de la pisada de un vertebrado. Es frecuente hacer referencia a ellas como fósiles, aunque también se emplea el término de icnofósil a una icnita fosilizada. La disciplina que las estudia se denomina icnología y, para el caso de las fosilizadas, Paleoicnología. Las icnitas se dividen en icnotaxones.

Son bastante comunes las icnitas fosilizadas de dinosaurios. En zonas húmedas o pantanosas, estos dejan su huella, a veces con grandes pisadas, y tras su desecación y deposición de sedimentos, estas perduran en el tiempo como fósiles. No se puede deducir con exactitud la especie autora de las mismas.


Velocidad

En la interpretación de las icnitas fósiles, al estimar su velocidad, los científicos creen que algunas de ellas son demasiado rápidas para haber sido hechas por animales de sangre fría.

A la hora de interpretar las icnitas, sobre todo cuando aparecen juntas de distintas especies, hay que tener en cuenta la longitud de las patas. Así, la distancia de las pisadas de una jirafa sería superior a la de una oveja, ya que tiene las patas más largas.

Para determinar la velocidad de cada animal, tenemos que relacionar esfuerzo relativo y la longitud de las patas.

El esfuerzo está relacionado con la longitud relativa de zancada ( en inglés RSL, relative stride length), que es la longitud de la zancada real dividida por la altura de la cadera del animal. Hay que tener en cuenta que la longitud de la zancada se mide desde la parte posterior de una huella a la parte posterior de la siguiente huella del mismo pie.

LRZ (RSL) = L / H

donde,

L = longitud real de la zancada (m)

H = altura de la cadera del animal (m)

Sin material esquelético no podemos conocer la altura de la cadera, pero estimarla a partir de las siguientes fórmulas:
para terópodos: H = 4,9 x LP 

para ornitópodos: H = 4,8 x LP

donde,

LP, longitud del pien (m) (FL, Feet length)

Los terópodos son dinosaurios bipedos y carnívoros (raptores, tiranosaurios, etc.) y los ornitópodos son dinosaurios con pies con tres dedos y herbívoros (iguanodontes, hadrosaurios, etc).

La siguiente ecuación empírica convierte la longitud de zancada relativa a una cantidad más útil, la velocidad adimensional, DS.

DS = RSL 1,5 / 2.7

Esta velocidad adimensional se puede usar entonces para calcular la velocidad real, es:

s = DS√gH

donde:
s = velocidad real (m/s)
DS = velocidad sin dimensiones (Dimensionless Speed)
H = altura de la cadera (m)
g = aceleración de la gravedad = 9,8 m / s 2

Ejemplo: tenemos unas icnitas de un ornitópodo, cuyo pie mide 0,25 m y la longitud de zancada son 5 m.

En primer lugar, calcularemos la altura de la cadera:

4,8 x LP = 4,8 x 0,25 m = 1,2 m

La longitud relativa de la zancada será:

LRZ (RSL) = L / H = 5 m / 1,2 m = 4,17 m

Convertimos a velocidad adimensional:

DS = RSL 1,5 / 2,7 = (4,17)1,5 / 2,7 = 3,15

Y la velocidad real, en m/s, será:

s = DS√gH = 3,15√9,8 x 1,2 = 10,8 m/s

Interacción

Hay que tener en cuenta otros aspectos además de los meros datos. Los carnívoros no pueden mantener su velocidad máxima durante mucho tiempo. ¿Qué ocurre cuando encontramos dos icnitas de dinosaurios distintos que se encuentran y sospechamos que se trata de una cacería? ¿cómo saber qué el depredador alcanzó a su presa?

Icnitas de dinosarios herbívoros mostrando el lugar de descanso


Si dividimos la longitud por la velocidad podemos conocer el tiempo. Superponiendo las dos líneas de tiempo podremos saber si hubo alcance o no lo hubo. Pero no obstante, las cosas no son tan sencillas. Hay que tener en cuenta otros aspectos, el hecho de que un dinosaurio corra más que otro no implica que le pueda cazar.

Los carnívoros grandes no pueden mantener su velocidad durante mucho tiempo, por lo que a veces en un tiempo tras iniciada su persecución, la terminaban abandonando.

Velociraptor cazando

La velocidad de cierre es la diferencia entre las velocidades de los dinosaurios. Y a ello hay que sumarla ventaja inicial de uno de ellos al empezar a correr, que es la distancia de cierre que debe salvar el cazador para obtener su presa.

Dividiendo el espacio por la velocidad de cierre tendríamos el tiempo de finalización del evento: caza o huida.


Misterios de la Naturaleza

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