miércoles, 24 de mayo de 2017

Micropaleontología

Publicado por Ciudad Universitaria Virtual de San Isidoro

Radiolarios del Eoceno

La Micropaleontología es la parte de la Paleontología que estudia los microfósiles, fósiles de tamaño microscópico. Es una especialización transversal de la Paleontología que surge por motivos prácticos y técnicos, pues posee sus propios procedimientos y técnicas.

Su ámbito de conocimiento no está bien delimitado, ya que está relacionado con la Paleontología de invertebrados, la Paleontología de vertebrados, y la Paleobotánica, sin olvidar su campo específico, que es el de Procariotas y Protistas.

Proporciona datos muy interesantes sobre evolución de organismos, paleoecología y bioestratigrafía. Como aplicación práctica, ha sido muy utilizada en la industria petrolífera.

Entre los organismos que son objeto de estudio de la Paleontología destacan los foraminíferos, siendo conocidos los nummulites desde tiempos antiguos; los ostrácodos, crustáceos microscópicos, que fueron muy estudiados y actualmente son menos; las calpionelas, microfósiles de tamaño muy pequeño que se piensa que corresponden a protozoos; vestigios mineralizados de metafitas y metazoos, restos de auténticos animales y plantas; cocolitofóridos, nanofósiles calcáreos de algas unicelulares; microfósiles silíceos con esqueletos de ópalo como son las diatomeas y los radiolarios; conodontos, restos de vertebrados formados por estructuras de fosfato cálcico; palinomorfos o restos de polen y esporas que no han sido afectados por procesos de oxidación; las dinofíceas son algas unicelulares de gran variedad; los acritarcos son pequeñas estructuras orgánicas de origen incierto que aparecen en los primeros momentos de la Vida en la Tierra; y los quitinozoos, pequeños sacos o cápsulas marinas de naturaleza química dudosa.


1. Micropaleontología

- Lectura: Eustoquio Molina. Micropaleontología. Concepto, historia y estado actual


(Vídeo en portugués)


2. Principales grupos objeto de estudio

Los procariotas y protistas fósiles, por su carácter microscópico, son los organismos propios del objeto de estudio de la Micropaleontología.

Los foraminíferos, protistas ameboides principalmente marinos, siempre han sido muy abundantes, tanto en el presente como el pasado como fósiles, siendo en este caso el grupo más importantes de microfósiles marinos. Por su diversidad de especies son muy importante para todo tipo de estudios paleontológicos y por eso se los considera el grupo piloto de la Micropaleontología. De entre ellos, destacan los nummulites, los primeros microfósiles conocidos desde la Antigüedad, debido a su gran tamaña, que excede el microscópico y permite verlos a simple vista. Aparecen en el Ordovícico, posiblemente Cámbrico, se diversifican en el Triásico, llegando hasta la actualidad.

Ostrácodos fósiles
Ostrácodos fósiles

Los ostrácodos son crustáceos de importancia en Micropaleontología, ya que su caparazón fosiliza y son abundantes en sedimentos que forman rocas biodetríticas y margas. Ostrácodos primitivos aparecen en el Cámbrico, son abundantes en el Paleozoico y disminuyen en el Triásico, y se recuperan notablemente en el Eoceno, llegando hasta la actualidad. A lo largo de los tiempos han ido disminuyendo de tamaño y haciéndose más complicada la charnela que articula las dos valvas. Fueron el segundo grupo de interés en Micropaleontología, pero actualmente han perdido en parte su interés estratigráfico.

Calpionelas
Calpionelas

Las calpionelas son un conjunto heterogéneo de microfósiles calcáreos de dimensiones muy reducidas, a veces próximas a las de los nanofósiles. Son de afinidad sistemática dudosa y su nexo de unión es su sencillez morfológica, ya que tienen forma de urna y esférica, pudiendo tener abertura o no. Aparece bruscamente en calizas del final del Jurásico y del Cretácico inferior. Tienen una amplia distribución paleogeográfica. Se suelen clasificar como protozoos ciliados. A pesar de su posición sistemática dudosa, proporcionan valiosos datos estratigráficos y paleogeográficos.

Los vestigios mineralizados de metafitas y metazoos también son estudiados por la Micropaleontología. Las algas calcáreas son algas pluricelulares con talo calcificado que termina fosilizando. Los pterópodos son gasterópodos opistobranquios marinos de vida pelágica, no se conocen con certeza antes del Eoceno. Los tentaculáridos, que se conocen desde el Silúrico y sobre todo el Devónico tienen forma de estrechos conos, su sistemática no está clara, pueden haber sido pterópodos primitivos. También aparecen diminutos órganos aislados, como espículas de esponjas y restos de braquiópodos y holoturias, restos de dientes y escamas, dientes de micromamíferos, etc. Los fragmentos esqueléticos a veces son irreconocibles, pero son identificados gracias a su microestructura característica. La determinación de todos estos restos, al ser poco precisa, se suele limitar a las clases sistemáticas y en ocasiones a los filos.

Los nanofósiles son microfósiles de tamaño extremadamente pequeño, no superando las 50 micras, comprendiendo microsporas y granos de polen, qustes silíceos de crisomonadíneas y nanofósiles calcáreos.

Coccolithus pelagicus, un cocolitofórido fósil
Coccolithus pelagicus, un cocolitofórido fósil

Los cocolitofóridos son nanofósiles calcáreos. Son algas unicelulares, de forma esférica o fusiforme, que forman las cocosferas, son organismos marinos y de ciclo complejo. Los cocolitos o corpúsculos calcáreos muy pequeños son de sistemática difícil, debido a su minúsculo tamaño, habiendo ayudado a su conocimiento la luz polarizada que permite conoce su estructura cristalina y el uso del microscopio electrónico. Son sensibles a la diagénesis y fosilizan mal, por ello están practicamente ausentes en el Triásico y el Paleozoico, debido a que sus sedimentos están muy litificados. Existen otros nanofósiles calcáreos, como microrhabdúlidos, Nannoconus y calcionelas. Los nanofósiles calcáreos son restos de protofitas marinas, muy importantes como constructores de rocas sedimentarias.

Los microfósiles silíceos provienen de organismos con esqueletos formados de ópalo, que normalmente se hallan rocas compactas y completamente transformados en el curso de la diagénesis de la roca. Ejemplos son los radiolarios, aparecidos en el Ordovícico, y las diatomeas, que se conocen desde el Mioceno, pero que probablemente existieran antes y muchos quistes con otros nombres es probable que pertenezcan a ellas. Otros son los silicoflagelados, dinofíceas y el esqueleto de las ebridáceas.

Conodontos y reconstrucción del animal
Conodontos y reconstrucción del animal
(De Philippe Janvier, 1997 - Tree of Life Web ProjectCC BY 3.0Enlace)


Los conodontos están formados por fosfato cálcico, por lo que se los relaciona con los restos de vertebrados y sólo aparecen en el Paleozoico y el Triásico. Son pequeñas piezas denticulares, que aunque en un principio no se pensó que eran dientes, por su crecimiento centrífugo y no poseer canales pulparios, hoy se sabe que sí lo son, al encontrarse en la década de los 80 restos de los animales que los tenían, siendo cordados anguiliformes herbívoros, usando los dientes para filtrar. El tema está sujeto a un gran debate.

La Palinología es la ciencia que estudia los pólenes y las esporas, siendo una ciencia emparentada con la Botánica, la Agronomía, la Medicina, la Arqueología, etc. En el ámbito micropaleontológico se ocupa de los microfósiles orgánicos no mineralizados o palinomorfos. Estos restos, no obstante, han sufrido un avanzado proceso de polimerización, que lo ha hecho resistentes a la oxidación. Por tanto, palinomorfos, son los restos de polen y esporas que no han sido afectados por procesos de oxidación. Cuando se destruye el protoplasma de los organismos y por tanto su forma, es la Geoquímica sedimentaria quien posee la competencia sobre su estudio. El polen de las fanerogamas equivale a una microspora. Dado que el objetivo del polen es conseguir su dispersión, se encuentran en todo tipo de sedimentos, incluidos los marinos. Las primeras esporas se encuentran en el Silúrico, dándose un gran desarrollo y diversificación en el Carbonífero.

Las dinofíceas son algas unicelulares, pirrofitas que presentan una gran variedad morfológica. Los dinoquistes son quistes de peridíneas, que se han encontrado desde mediados del Paleozoico, pero no son frecuentes hasta el Jurásico medio, presentando su mayor diversidad en el Cretácico superior.

Eisenackidium orientalis, un acritarco
Eisenackidium orientalis, un acritarco

Los acritarcos son pequeñas estructuras orgánicas de origen incierto, siendo su naturaleza ni carbonatada, ni silícea, por lo que toda estructura orgánica fósil, no soluble en ácido es susceptible de ser un acritarco. Se encuentran acritarcos desde los primeros tiempos de la Vida en la Tierra, hace más de 3.000 millones de años. Son acuáticos, marinos, y su catalogación, es por todo lo anterior, artificial.

Los quitinozoos son pequeños sacos o cápsulas, de naturaleza química dudosa, marinos. Se les ha relacionado con los graptolitos. Se presentan en rocas de grano fino apareciendo en el Ordovívico hasta el final del Silúrico.



Para saber más y ampliar conocimientos

- Lectura: Antonia Andrade. Micropaleontología vegetal (pdf)
- Lectura: El Rincón del Vago. Micropaleontología
- Lectura: Gloria Daners y Mariano Verde. Fósiles microscópicos (pdf)
- Presentación: G. Vázquez. La importancia de los microfósiles


Paleontología General

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