Homo antecessor


Homo antecessor es una especie extinta perteneciente del género Homo. Se le considera la especie de homínidos más antigua de Europa y probable ancestro de la línea que llevaría Homo heidelbergensis y luego más tarde a Homo neanderthalensis. Vivió hace unos 900.000 años, en el Pleistoceno temprano.


Definición de la especie

La definición de esta especie se realiza a partir de los más de ochenta restos hallados desde 1994 en el nivel TD6 del yacimiento de la Gran Dolina, en la Sierra de Atapuerca, en España. Según mediciones paleomagnéticas, datan de hace al menos 900.000 años.

Su dentición tiene rasgos muy primitivos, que los relacionaría con los los homínidos africanos del Pleistoceno Inferior. Una mandíbula muy bien conservada, del yacimiento de la Gran Dolina, de una mujer Homo antecessor, de unos 15-16 años, posee unas claras similitudes con las del Hombre de Pekín, de la especie Homo erectus, lo que sugiere un origen asiático de Homo antecessor. Sin embargo, los patrones de desarrollo y salida de los dientes son prácticamente idénticos a los de las poblaciones modernas.

En la actualidad, la validez de la denominación como Homo antecessor, como especie diferente, es defendida por sus descubridores y otros expertos, considerando que Homo antecessor precede a Homo heidelbergensis y por tanto es también antepasado de Homo neanderthalensis. Pero una parte de la comunidad científica la considera una denominación no específica, para referirse a los restos encontrados en Atapuerca, que ellos asignarían a la especie Homo heidelbergensis o bien, la considerarían una variedad de Homo erectus u Homo ergaster.

En 1994 se descubrió en Ceprano (Italia) la parte superior del cráneo de una especie perteneciente al género Homo. Sus caracteres eran primitivos, tenía unos 800.000-900.000 años de antigüedad. Se le bautizó como el Hombre de Ceprano, y en 2003 se propuso el nombre de científico de Homo cepranensis. Para algunos autores, la especie sería Homo antecessor, pero la comparación no es posible, ya que los restos corresponden a distintas partes anatómicas o a individuos de edades diferentes, ambos conjuntos poseen en común el presentar rasgos intermedios entre las poblaciones de Homo primitivas de África y las más recientes de Homo heidelbergensis de Europa. La datación absoluta como la industria lítica de Ceprano son similares a las obtenidas en la Gran Dolina. Si realmente estos restos corresponden a la misma especie de Homo, la denominación Homo antecessor tiene prioridad nomenclatorial, ya que fue propuesta antes.

En 2007 fueron hallados, en la Sima del Elefante, yacimiento a unos 200 metros de la Gran Dolina, unos restos que eran parte de una mandíbula de un individuo de unos 20 años y 32 herramientas de tipo olduvayense, datados en 1,2 millones de años de antigüedad, atribuyéndose inicialmente a Homo antecessor. Si a este se le atribuye una edad de 900.000 años, significaría que la presencia de homínidos en Europa habría que retrocederla 300.000 años atrás, o sea, 1,2 millones de años. El estudio detallado de la mandíbula, que presenta unas características en la dentición y en la sínfisis (articulación cartilaginosa que presenta un disco de fibrocartílago entre las superficies articulares) la separan de Homo antecessor y la  aproximan a los Homo más antiguos de África y de Dmanisi (Georgia) pero con algún carácter distinto (como la parte interna de la sínfisis). Por todo ello, se han identificado los restos como Homo sp., pertenecientes al género Homo pero sin determinar la especie. Es probable que pertenezcan a una nueva especie aún por definir, y cuyas relaciones filogenéticas, sin más datos, son aún imprecisas, lo que añade aún más interrogantes a la evolución humana.

En 2010 fue publicado en la revista Nature, un estudio sobre la temprana llegada de Homo a Gran Bretaña, a partir de unas herramientas y unas huellas de pisadas de cincos individuos, uno de ellos adulto, hallados en la playa de Happisburgh, Norfolk. Las icnitas se dataron en 780.000-1.000.000 años y las herramientas en 780.000. Dada la similar edad con los de Atapuerca, todos estos restos se han atribuído a Homo antecessor. Esto le da una nueva faceta, la de hombre pionero.


Yacimiento de la Gran Dolina, en Burgos, España

Yacimiento de la Gran Dolina, en Burgos, España

Características anatómicas

Eran individuos altos y fuertes. La mayoría alcanzarían una altura de entre 160 y 185 centímetros, con un peso de entre 60 y 90 kilogramos.

La morfología facial de Homo antecessor es similar a la de Homo sapiens, aunque de rasgos primitivos, presentaría una cara más moderna que Homo erectus. La capacidad encefálica, estimada a partir de un fragmento incompleto de hueso frontal, indica una cifra superior a los 1000 cm³.

La morfología de la mandíbula recuerda a la de ciertos homínidos muy posteriores, como los de la especie Homo heidelbergensis. El esqueleto postcraneal indicaría más gracilidad en comparación con la mayor robustez del Hombre de Neandertal de la segunda mitad del Pleistoceno Medio.


El canibalismo en Homo antecessor

Todos los estudios realizados por el Centro Nacional de Investigación Humana en Burgos, España, confirman que Homo antecessor era caníbal y además concluyen que que el entorno en el que se desarrollaba Homo antecessor era muy rico en recursos, por lo que el canibalismo no se debía a periodos de hambruna.

Hembra de Homo antecessor practicando el canibalismo
Hembra de Homo antecessor practicando el canibalismo

Este hallazgo fue polémico e impactó en los medios de comunicación. Pero las pruebas eran muy claras: muchos de los huesos de Homo antecessor hallados en sus mismos estratos geológicos tenían las mismas marcas y cortes que los de piezas de caza de otras especies. Y no sólo eso también practicaba el canibalismo con especímenes jóvenes e incluso niños de los grupos rivales.

Todo esto contrasta con los datos de los restos fósiles de que Homo antecessor era completamente protector con los miembros de su propio grupo, que contrasta con que no tenía problemas en atacar, cazar y comerse a los integrantes de tribus enemigas, niños y jóvenes incluidos.

Se han hallado similitudes en ciertos comportamientos del chimpancé. Pero lo que es cierto es que las razones del comportamiento canibal de Homo antecessor las desconocemos por completo y abren un gran interrogante del que aún no tenemos respuesta.



Paleontología Humana (Paleoantropología)

0 comentarios:

Publicar un comentario