La evolución de los artrópodos


Los artrópodos son los grandes triunfadores de los seres vivos. En una anécdota contada por Rodrigo Gámez Lobo, parece ser que en Inglaterra a un naturalista unos clérigos le preguntaron que conclusiones sacaba del Creador estudiando su obra, a lo que contestó que ¡a Dios le gustan los escarabajos! Y no en vano, pues de las 1.500.000 de especies de animales actualmente descritas, 300.000 son escarabajos y 750.000 insectos, lo que indica el gran éxito evolutivo de los artrópodos.

Se estima que los artrópodos tienen 1.170.000 especies descritas, y representan más del 80% de todas las especies animales vivas en la actualidad. Otros estudios estiman que hay entre 5 y 10 millones de especies de artrópodos existentes. No obstante, hay que tener en cuenta que la estimación del número total de especies vivas es extremadamente difícil.

Alienígenas del videojuego Tremolous
Alienígenas del videojuego Tremolous

Frecuentemente se usan los artrópodos como inspiración para
representar a invasores extraterrestres agresivos,
debido a la aversión que suscitan y a su éxito evolutivo

Los embriones de todos los artrópodos están segmentados, hechos a partir de una serie de unidades repetidas. El último ancestro común de los artrópodos actuales probablemente tenía una serie de segmentos no diferenciados, cada uno con un par de apéndices que funcionaban como extremidades. Este ancestro común de todos los artrópodos podría haber sido un organismo con esas unidades blindadas (ese blindaje es el exoesqueleto) y teniendo un par de extremidades en cada una de ellas. Posiblemente, en su parte delantera tuviera boca, antenas y ojos y se alimentaría de sedimentos.

Se sostiene que los animales de Ediacara Parvancorina y Spriggina, con una antigüedad de hace 555 millones de años eran artrópodos. Los primeros fósiles de trilobites del Cámbrico son cerca de 530 millones de años, pero por entonces ya tenían mucha diversidad, lo que significa que ya existían desde hace bastante tiempo. Un nuevo estudio en la década de los 70 del siglo XX sobre los fósiles de Burgess Shale, que datan de hace unos 505 millones años identificó muchos artrópodos, algunos de los cuales no podrían ser asignados a cualquiera de los grupos conocidos.

Anomalocaris
Anomalocaris, un primitivo artrópodo de la fauna de Burguess Shale

Los primeros crustáceos surgieron hace unos 513 millones años en el Cámbrico, y son formas vivas que siguen predominantemente acuáticas.

El paso a la tierra firme se dio en el Silúrico, hace unos 419 millones de años. Estaban bien adaptados para conquistar la tierra firme, ya que sus exoesqueletos articulados daban protección contra la desecación, apoyo para la gravedad y un medio de locomoción que no dependía del agua. En ese tiempo y en el agua, los euriptéridos-escorpiones acuáticos se convirtieron en los más grandes artrópodos conocidos, llegando a medir hasta 2,5 metros.

El arácnido más antiguo conocido es Palaeotarbus jerami, de hace unos 420 millones de años en el período Silúrico. Los períodos Jurásico y Cretácico proporcionan una gran cantidad de arañas fósiles, incluidos los representantes de muchas familias modernas. Los fósiles de escorpiones acuáticos con branquias aparecen en los períodos Silúrico y Devónico, y el primer fósil de un escorpión respirando aire terrestre data del período Carbonífero temprano.

Los primeros insectos aparecieron en el período Silúrico. En el Carbonífero, hace unos 300 millones de años, se conocen unas 200 especies, algunas gigantescas comparadas con las actuales. Termitas y hormigas sociales aparecen por primera vez en el Cretácico Temprano, y las abejas sociales avanzadas se han encontrado en rocas del Cretácico tardío, pero no llegaron a ser abundantes hasta el Cenozoico Medio.

Libélula Meganeura
Libélula Meganeura. Tenía una envergadura de alas de 75 cm

En 1952-1977, el zoólogo Sidnie Manton y varios con él, sostuvieron que los artrópodos son polifiléticos, es decir, que no comparten un ancestro común artrópodo, sino que tres grupos separados de artrópodos evolucionaron por separado a partir de gusanos: los quelicerados, como arañas y escorpiones; los crustáceos; y los unirrámeos, que son los onicóforos, miriápodos y hexápodos.

En la década de 1990, a partir de análisis filogenéticos de secuencias de ADN, se ha sostenido que los artrópodos podían ser un superfilo denominado Ecdysozoa ("animales que mudan"), que incluye a nemátodos, priapulidos y tardígrados. Los anélidos estarían excluidos.


Misterios de la Naturaleza

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