Cnidarios. Corales y medusas fósiles


Los cnidarios son metazoos con simetría radial, en los que la cavidad gastro-vascular funciona como un tubo digestivo ciego. La boca o blastoporo está rodeada de tentáculos que poseen células urticantes. Este tipo es el de pólipo, también existen medusas, individuos muy modificados y libres, de vida planctónica o nectónica.

La mayoría forman colonias complejas, viviendo fijos en el fondo del Mar. Aunque lo normal es que juntos formen arrecifes, también son frecuentes las formas aisladas, y algunos pólipos pueden ser libres.

En general, sólo se conservan los fósiles de las formas provistas de esqueleto, antozoos, pero se dan casos de conservación de huellas, incluso de medusas.

Todos los fósiles de cnidarios del Precámbrico y del Cámbrico carecen de esqueleto. Los más antiguos con esqueleto calcáreo, se han encontrado en el Ordovícico inferior, lo que significaría que la capacidad de fijar el carbonato cálcico no se alcanzaría hasta esta época. Su organización sencilla, con gástrula, y su existencia en el Precámbrico, hacen suponer que se trata de los primeros organismos animales pluricelulares.

Antes eran conocidos como celentéreos (Coelenterata) y todavía se sigue utilizando esta denominación como sinónimo, aunque en realidad los radiados (Radiata) o celentéreos (Coelenterata), animales con simetría radiada en vez de bilateral, comprende un antiguo filo que comprendía los cnidarios y los ctenóforos.

No hay ninguno terrestre y el 99 % son marinos. Pertenecientes al 1 % restante, de agua dulce, tendríamos a la hidra y medusas de grandes lagos africanos como la medusa Craspedacusta.


Pólipo y medusa

Existen dos tipos morfológicos en los cnidarios, el tipo pólipo y el tipo medusa. El tipo pólipo es la forma sésil, pudiendo ser solitarios o coloniales, y de adultos pueden seguir siendo sésiles o ser libres. Pueden ser dioicos (machos y hembras separados) o hermafroditas, y su reproducción puede ser sexual o asexual (a partir de partes de ellos mismos). El tipo medusa es la forma libre.

No está claro si los primeros cnidarios era de tipo pólipo o medusa, aunque la opinión mayoritaria es que era de tipo pólipo, evolucionando luego algunos a tipo medusa.


¿Fueron los primeros animales?

No es nada sencillo determinar el grupo o taxón al que pertenecieron los primeros animales. En primer lugar porque no está clara la frontera o límite donde empieza un auténtico animal o metazoo. Podemos definirlos como organismos eucariotas, heterótrofos, pluricelulares y tisulares, aunque los poríferos o esponjas carecen de tejidos diferenciados y especializados. En segundo lugar, porque es necesario retroceder en el tiempo (y estamos hablando de millones de años), porque al considerar a los animales más primitivos hoy día como los primeros animales que existieron podemos cometer la equivocación de darles el título a unos animales que evolucionaron hacia formas más primitivas, porque ello les ayudaba a la supervivencia. Y en tercer lugar remontarnos al registro fósil de hace más de 700 millones de años de seres vivos sin partes duras es como querer saber que había en una biblioteca enorme si sólo tenemos unas pocas páginas de un libro.

Anteriormente se consideró a las esponjas o poríferos como los primeros animales, ya que eran los más primitivos, pero ahora se piensa que es un filo (filum) terminal, ya que no parece que se hubieran desarrollado y diversificado evolutivamente.

Los primeros animales de los que se tiene constancia pertenecen a la denominada Fauna de Ediacara, que data de hace 650-600 millones de años. En esta encontramos auténticos animales pluricelulares y, a falta de nuevos descubrimientos e investigaciones, es la base de la que debemos partir. Se ha considerado que la simetría radial, como un coral, sería característica de los primeros animales, pero en la Fauna de Ediacara también encontramos simetría bilateral, como un perro; con lo que esta afirmación debemos hacerla con ciertas reservas, ya que hay numerosos especialistas, que piensan que ninguno de los dos desciende del otro, sino que son grupos hermanos.

La opinión predominante hoy día es que los primeros animales fueron similares a los ctenóforos, hermanos de los cnidarios, por lo que se puede decir que los celentéreos (cnidarios y ctenóforos) fueron los primeros animales.

Si estos, al principio, fueron de vida libre y algunos evolucionaron a pólipo, o el sentido de la evolución fue al contrario es otro enigma a resolver dentro de este apasionante debate científico sobre el origen de los primeros animales.


Importancia actual y paleontológica

Los cnidarios fueron la base de una prodigiosa variedad y desarrollo evolutivo. La variedad de sustancias bioquímicas que producen, investigadas por la industria farmacéutica para conseguir útiles medicamentos, pero también investigadas toxicológicamente, por ser potentes venenos, indica la enorme variedad de estos seres vivos. 

Su importancia ecológica actual, baste señalar la enorme biodiversidad que albergan los arrecifes de coral, indica que también debió de ser así en los primeros tiempos de la vida en la Tierra.

Los arrecifes marinos formados por bacterias y algas empezaron a disminuir hace unos 800 millones de años, quedando relegados a zonas intermareales y submareales (por debajo de la bajamar). En el período Ediacárico (también llamado véndico, 650-545 m.a.), aparecen en los arrecifes organismos metazoos, organismos animales, en forma de primitivos cnidarios y anélidos, y quizá también artrópodos, además de otros organismos animales de incierta filogenia. En esta escena, los cnidarios son los más abundantes y diversos, y más las medusas que los pólipos.

Los análisis genéticos del reloj molecular de los genes mitocondriales muestra una edad mucho mayor para el grupo de la corona de los cnidarios, estimada en unos 741  millones de años.

Además de su importancia respecto al origen de los primeros animales, hay que destacar que los corales son fósiles muy importantes, ya que a la importancia de los arrecifes hay que añadir su bajo poder de dispersión mundial, lo que los convierte en excelentes indicadores biogeográficos. Gracias a los corales, tenemos una prueba de que hace millones de años, el día en la Tierra era más corto.


Tipos

Hay varias clasificaciones, según distintos autores, pero en general todas los dividen en dos subfilos: Anthozoa, pólipo nunca medusa, y Medusozoa, medusa libre o pólipo en fase larval.


Alcionarios

Son antozoos coloniales, cuyos pólipos poseen ocho tabiques mesentéricos y ocho tentáculos. Las colonias poseen un eje esquelético y espículas calcáreas, generalmente microscópicas.

Los heliopóridos poseen un esqueleto calcificado, formando una especie de costra, sobre la que se distinguen alveolos estrellados que albergan a los pólipos. Se conocen fósiles desde el Cretácico y en los arrecifes actuales aún vive el género Heliopora, coral azul.

Los heliolítidos paleozoicos tienen una estructura similar a los heliopóridos, salvo que los antoporos presentan doce tabiques en vez de ocho. Se conocen fósiles desde el Ordovícico inferior hasta el Devónico superior, estando entre los cnidarios fósiles más antiguos.

Los tabulados con organismos coloniales de los que sólo se conocen fósiles en el Paleozoico. Su esqueleto está formado por numerosos cálices prismáticos adosados, en los que aparecen diafragmas dentados (tabulas). Los cálices contiguos están relacionados mediante pares de poros que atraviesan la muralla. Sólo se conoce su esqueleto, por lo que se sabe poco de la verdadera naturaleza de estos organismos.

Michelinia se caracteriza por los cálices ensanchados que dan aspecto de panal de avispa. Pleurodictyum, fósil característico del Devónico, se desarrolla sobre un tubo de gusano, siendo un posible caso de simbiosis. Favosites vivió del Ordovícico tardío al Pérmico tardío.

Los quetétidos son, como los tabulados, organismos coloniales, exclusivamente fósiles, cuyo esqueleto está formado por tubos poligonales, prismáticos, imperforados y con tábulas transversales. Generalmente las colonias adoptan una disposición radial. Son géneros Halysites y Chaetes, que este último forma colonias incrustantes. No se sabe con certeza cual es la naturaleza de los organismos de estas colonias, aunque hay quien ha propuesto que tal vez fueran protozoos, lo probable es que los cálices estuviesen habitados por pólipos.

Tanto los tabulados como los quetétidos fueron organismos constructores de arrecifes durante el Paleozoico, viviendo asociados con algas calcáreas y con estromatopóridos y tetracoralarios. Su época de mayor florecimiento fue el Devónico y el Carbonífero inferior.


Madreporarios

Los madreporarios, corrientemente llamados corales, son antozoos con organización de pólipo y cavidad gastro vascular, divididos por tabiques mesentéricos radiales que segregan láminas calcáreas. Las estructuras axiales en las formas paleozoicas alcanzan gran complejidad.

Los corales pueden ser simples o compuestos, según sean formas aisladas o coloniales, y estas pueden ser a su vez colonias ramificadas o masivas, propias de los mares tropicales, donde forman parte de los arrecifes de coral.


Tetracoralarios o coralarios rugosos

Los corales paleozoicos son similares a los actuales, pero presentan algunas peculiaridades propias. Reciben el nombre de rugosos, debido a la falta de auténtica muralla. Tienen simetría bilateral, con ciclos de cuatro tabiques. Hay tendencia a formar una corona continua, en la que difícilmente se aprecia la disposición bilateral.

Las condiciones ecológicas es las que se desarrollaron los tetracoralarios no parecen ser similares a los de los corales actuales, ya que su paleoecología muestra una mayor turbidez de las aguas y una mayor profundidad.

En el Devónico, los tetracoralarios son los que inician la construcción del arrecife, cuando las condiciones no son adecuadas para otros organismos, siendo sustituidos por estromatopóridos, tabulados y algas calcáreas.

Aparecen en el Ordovícico inferior, se desarrollan en el Devónico y el Carbonífero inferior, y en el Pérmico se hallan en regresión, despareciendo por completo en el Pérmico superior.


Conuláridos

Son organismos de posición incierta, que habitaron del Cámbrico al Triásico. Se conocen más de 400 especies. Su forma de vida debió de ser bentónica y sésil, fijos en las rocas.


1. Morfología y fisiología

- Lectura: Fundación Félix de Azara. Paleontología de Invertebrados. Tomo I (pdf, pags. 171-186, Introducción, Morfología de las partes blandas, Morfología de las partes duras)


2. Sistemática

- Lectura: Fundación Félix de Azara. Paleontología de Invertebrados. Tomo I (pdf, págs. 186-208, Sistemática)



3. Ecología y paleoecología

- Lectura: Fundación Félix de Azara. Paleontología de Invertebrados. Tomo I (pdf, págs. 208-210, Ecología y paleoecología)

4. Bioestratigrafía

- Lectura: Fundación Félix de Azara. Paleontología de Invertebrados. Tomo I (pdf, págs. 210-211, Bioestratigrafía)



5. Origen y evolución

- Lectura: Fundación Félix de Azara. Paleontología de Invertebrados. Tomo I (pdf, págs. 212-215, Origen y evolución)



Paleontología de Invertebrados

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